Medina es una tortuga boba (Caretta caretta) que fue recogida el 1 de julio de 2026 en la playa de Las Negras, en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Pesaba 7,5 kilos y su caparazón medía 37,5 centímetros.
Había quedado enmallada entre basuras marinas y redes de pesca, que le provocaron diferentes lesiones. El estado de su aleta posterior derecha hizo necesario amputarla el 8 de julio.
Tras ser atendida y tratada por la Junta de Andalucía, Medina ha evolucionado favorablemente. Sus heridas han cicatrizado correctamente y ha conseguido adaptarse a desplazarse y desenvolverse en el agua con tres aletas.
Una vez considerada apta para su liberación, Medina permanece durante las semanas previas a la suelta en Aquarium Costa de Almería, donde se mantiene hasta su esperado regreso al Mediterráneo.
Una historia que recuerda a Juan, la tortuga boba de Aquarium Costa de Almería
Lo ocurrido con Medina tiene un precedente para el acuario de Roquetas de Mar. En 2014, Juan también quedó atrapado en una red de pesca mientras vivía en libertad en el Mediterráneo. La red fue dañando progresivamente una de sus aletas delanteras hasta que tuvieron que amputarla para salvarle la vida.
Juan también tuvo que aprender a nadar de nuevo con tres aletas. Lo consiguió, aunque sus circunstancias hicieron que no pudiera regresar al medio natural por problemas de movilidad. Desde entonces vive en Aquarium Costa de Almería, donde se ha convertido en uno de sus habitantes más queridos y en un ejemplo muy cercano de las consecuencias que pueden tener las redes abandonadas y otros residuos en la fauna marina.
Más de una década después, Medina escribe una nueva versión de esta historia. Ella también ha perdido una aleta y ha tenido que adaptarse a nadar con tres, pero en esta ocasión su recuperación le permitirá volver a donde pertenece.
Medina vuelve al Mediterráneo este mes de septiembre

La historia de Medina es ahora una buena noticia, pero también recuerda que muchas de las amenazas que sufren las tortugas bobas están relacionadas con la actividad humana. Nuestros residuos, la contaminación o determinadas prácticas pueden tener consecuencias directas sobre los animales marinos.
Tras su paso por Aquarium Costa de Almería, Medina está preparada para volver a su hogar y lo hará este mes de septiembre. Esta vez, con tres aletas y una segunda oportunidad que también nos recuerda nuestra responsabilidad individual en la protección del mar y sus habitantes.
