Los océanos son lugares de gran belleza donde habitan millones de especies fascinantes. Desgraciadamente, el ser humano lleva décadas contaminando los mares y beneficiándose de la sobreexplotación de numerosos animales marinos. Hoy le traemos una serie de consejos para cuidar el mar, ya que la basura que va a parar a los océanos tiene consecuencias no solo para la vida marina, sino también para los hombres.

1. Utilizar menos envases de plástico

Los desechos de plásticos se han convertido en un problema cada vez mayor en todos los océanos. En la actualidad, podemos encontrar mares cubiertos de basura, y la gran parte de estos residuos provienen de los ríos.

Este material no solo causa la degradación de los hábitats marinos, sino también la muerte de numerosas especies. Sin ir más lejos, los anillos de plástico de los packs de latas pueden provocar la muerte de muchos animales como las tortugas o los peces que se quedan atrapados en ellos, por lo que es fundamental cortar los anillos por seguridad y sobre todo reciclarlos.

De todas formas,la mejor forma de evitar todo esto es utilizando menos envases de plástico, empleando recipientes reutilizables y, en general, reciclando más. Por ejemplo, una buena forma de disminuir su consumo es usando botellas de cristal o cantimploras, en lugar de botellas de plástico, así como hacer la compra con bolsas de tela o reutilizables. Asimismo, reducir considerablemente los alimentos procesados, que generan grandes cantidades de plástico, y comprar más a granel, es una de las medidas más efectivas.

Océanos de plásticos

Otro problema menos conocido, pero igualmente grave, son los llamados microplásticos, partículas minúsculas inferiores a los 5 mm que provienen de sustancias tan simples como los cosméticos -dentífricos, cremas exfoliantes, geles o fibras plásticas de las prendas sintéticas, por ejemplo-, y que ingieren muchos animales acuáticos. Estas sustancias llegan a los mares desde los vertidos de agua de los hogares y son tragados por diferentes especies, algunas tan pequeñas como el zooplacton, que después es consumido por peces o moluscos de mayor tamaño, prolongándose así en la cadena trófica.

Además, las consecuencias de los microplásticos van mucho más allá, ya que lo que arrojamos al mar puede volver a nosotros camuflado en los intestinos de los pescados que ingerimos, como si fuera una venganza de la naturaleza. Esto es más complicado de evitar individualmente, aunque una opción es consultar cuáles son las compañías que más microesferas de plástico generan para evitar consumir sus productos.

2.  Cuidar las playas

Aunque parezca mentira, hoy en día sigue habiendo muchas personas que acuden a las playas y dejan en ellas los residuos de plásticos o las colillas sin preocuparse de retirarlas. Algo tan sencillo como tirar los desechos en la papelera no se cumple a menudo, causando la consiguiente contaminación de las playas y de los mares, ya que la mayoría de estos objetos van a parar a las aguas con la subida de la marea o cuando hay oleaje.

Como dato, una botella de plástico tarda en degradarse 500 años. Hay que mostrar respeto medioambiental, llamar la atención a quienes contaminan las costas y también, si se encuentra con algún residuo, lo ideal es que contribuya a recogerlo.

3.  No beneficiarse de la vida marina

Numerosas poblaciones de peces se están reduciendo considerablemente debido a la degradación de su hábitat, la alta demanda y la pesca insostenible.

Muchas especies han estado y siguen estando en peligro de extinción a causa de la sobrepesca. Un ejemplo claro es la ballena azul, que a principios del siglo XX estuvo al borde de extinguirse debido a la caza intensiva que realizaban los balleneros para obtener su codiciado aceite.

Limpiar las playas

Por suerte, numerosas organizaciones e instituciones llevan décadas persiguiendo estas acciones y la caza de ballenas está prohibida desde los años ochenta. Aun así, queda mucho por hacer, ya que países como Japón continúan capturando ejemplares supuestamente con fines científicos.

También, como consumidores, hay que evitar comprar artículos que se beneficien de la vida marina, como la joyería de coral -los corales son seres vivos como otro cualquiera- o productos derivados del tiburón u otras especies que estén en peligro.

4. Pesca sostenible

De la misma forma, hay que realizar una compra sostenible de pescado. En la actualidad, la sobrepesca causa la reducción de las poblaciones de numerosos peces y mariscos, y esto no solo tiene consecuencias sobre animales concretos, sino en los ecosistemas marinos al completo. La reducción de ejemplares de una especie puede llevar a la disminución de la población de otra, y así sucesivamente, alterando enormemente el medio.

Hay que conocer las especies que están más sobreexplotadas como el tiburón, la merluza blanca, el bacalao del Atlántico o el pez espada, e intentar reducir su consumo u optar por animales que estén menos explotados.

5.  Apoyar a las organizaciones que cuidan del mar

Otra forma de cuidar el mar es apoyar a alguna de las organizaciones no gubernamentales -ya sean locales o globales como Greenpeace o WWF- que protegen los hábitats marinos y los océanos. Puede apoyar a estas organizaciones con voluntariados, promoción o con contribuciones económicas.

6.  Reducir emisiones de CO2

Las emisiones de CO2 no solo afectan a la contaminación del aire, sino también a los océanos. Por lo tanto, otro consejo para cuidar los mares pasa por dejar el coche en casa lo máximo posible, así como reducir el consumo de energía, tanto en los hogares como en el trabajo. Una buena opción es utilizar bombillas de bajo consumo.

7.  Practicar deportes sin motor

Determinados deportes de mar como las motos acuáticas contaminan el medio ambiente y las aguas. Por lo tanto, otro consejo sobre cómo no contaminar el agua es evitar la práctica de deportes acuáticos que empleen motores. En su lugar, se pueden practicar otros como el surf, el buceo o el kayak, y realizarlos siempre con respeto al hábitat marino.

Cuidar el mar

Aquarium Costa de Almería tiene como objetivo concienciar al público de los valores del medio marino a través de la educación, la conservación y la investigación. Además, este acuario colabora con la asociación Equinac, que se encarga de la atención de los varamientos de cetáceos y tortugas en la provincia de Almería, así como con la Asociación para la Recuperación y Conservación de Anfibios y Reptiles (ARCO).

Escriba su comentario