Mantenimiento

Más allá de Aquarium

Laboratorio


Las tareas que se realizan en nuestro laboratorio se pueden dividir en 2 grupos. Por un lado, tenemos la parte correspondiente al análisis del agua de todos y cada uno de nuestros tanques para comprobar que los parámetros físico-químicos de la misma son correctos, ya que el bienestar de nuestros animales depende directamente de la calidad del medio en el que viven.


Por otro lado, en el laboratorio se llevan a cabo tareas de control de enfermedades y tratamientos veterinarios para combatirlas, así como la preparación de complejos vitamínicos a añadir en la dieta de los animales para prevenir dichas enfermedades.

Cuarentena


Es la zona del Aquarium Costa de Almería donde los nuevos animales que llegan pasan el periodo de adaptación y aclimatación a su nuevo entorno. Durante este tiempo, que suele ser de alrededor de un mes, se observa el comportamiento de los animales y su adaptación a la nueva dieta. También se eliminan las posibles enfermedades y/o parásitos que los animales puedan traer para evitar el contagio a los antiguos habitantes de los tanques de exhibición.


Aquí también es donde tratamos y recuperamos a los peces enfermos o con heridas con el tratamiento veterinario adecuado.

Alimentación


En la cocina del Aquarium Costa de Almería preparamos la comida de los animales cuya dieta está basada en pescado (merluza, caballa), calamares, mejillones o gambas, entre otros. Dependiendo de las necesidades alimenticias de cada tanque, se añaden otros ingredientes como pueden ser vegetales (espinacas, zanahorias, guisantes, maíz) y complejos vitamínicos preparados en el laboratorio.


El control de la cantidad de alimento suministrado es fundamental para el correcto funcionamiento del Aquarium y para evitar un exceso de alimentación, se pesa diariamente la comida que está calculada en función de la biomasa, es decir, al peso de los animales que viven en cada acuario.

Filtración


En total el Aquarium Costa de Almería tiene unos 2 millones y medio de litros de agua y funciona en circuito cerrado con una tasa semanal de renovación de agua que depende de las necesidades de cada momento.


Los sistemas de filtración incluyen filtros de arena, lámparas de luz ultravioleta, generadores de ozono, separadores de proteínas, y gracias a ellos, se consigue que los restos de comida y los desechos de los animales no afecten a la calidad del agua a la vez que la depuran y desinfectan.


Por otro lado, es necesario controlar la temperatura y la iluminación de cada tanque, lo que se consigue de forma semiautomática con dispositivos electrónicos siempre bajo la supervisión de personal técnico del departamento de biología y mantenimiento.